La Despensa de Palacio hoy

Nuestros hijos, el futuro

La Despensa de Palacio hoy: La ilusión se hereda

Desde pequeños, vamos enseñando a nuestros hijos, Asun, Antonio y Cristina, el cariño por este oficio hasta que se les convierta en pasión. Los primeros verbos que ellos conjugan son: amasar, cocer y batir.

Mientras, miran como en nuestro horno de leña los recortes de la poda de encinas y olivos centenarios se inmolan en flamígero holocausto, iniciado ritualmente con una ramilla de romero, para dejar, entre chasquidos, libre toda su energía; para liberar, con el crepitar de sus fibras, los aromas montaraces que perfilen reposadamente al calor de su lumbre la textura y el justo tueste de nuestras elaboraciones.

Pero, sobre todo, centran su atención en las manos: Como la experta mano del abuelo, ayudado de su pala de madera, saca del horno los polvoroncitos cuando la cochura ha llegado a sus tiernas entrañas; como la ágil mano de su madre redondea la forma de los mantecaditos y los zambulle en ajonjolí; como a dos manos, con simples cucharas, se les da forma a los crujientes “Palatinos”; como los roscos van al “enmelo” entre las palmas de las manos; como mano tras mano se superponen las cremosas capas del “pan de cielo”; como, cuchillo en mano, hacemos las lamelas de naranja; como los reconocidos turroncillos del alabardero a manos plegadas los confeccionamos; como nuestros “pralinés” comienzan agarrando una pala de madera fuertemente con las manos y removiendo, con ella, las almendras en el caldero de cobre mientras se caramelizan; como para espolvorear con azúcar los artículos, se golpea con la palma de la mano los sedazos; y, una vez hechos los productos, como diestras manos son las que los envuelven, plegando el oro y la plata de sus papeles de aluminio o retorciendo la seda de sus blancas envolturas.

Lata 2016 2.2kg corte

Bienvenidos a

La Despensa de Palacio

¡Suscríbase para estar informado de nuevos productos, eventos o artículos del blog!

Se ha registrado con éxito. Pronto empezará a saber más de nosotros.